En esta ocasión voy a aprovechar la entrada para varias cosas. En primer lugar para continuar mostrando el patrimonio de la Hermandad, siendo esta vez el Guión o Estandarte corporativo, el cual se trata de una bandera de terciopelo negro recogida en su parte trasera gracias a un cordón de oro (hay una teoría acerca del por qué se anuda de esta forma que ahora mismo no recuerdo, pero si nadie la comenta, intentaré ponerla en los cometarios más adelante), confiriéndole esa característica forma "triangular", mediante la cual a esta insignia se le conoce con el sobrenombre de "bacalao".
En nuestro caso, únicamente lleva bordado en oro y sedas el escudo de la Hermandad en el centro del estandarte. Todo el conjunto está sustentado en una vara de orfebrería repujada, rematándose en una cruz labrada del mismo material.
Como comenté al principio, aparte de hablar de la insignia como patrimonio artístico, quiero aprovechar para abrir un debate sobre la misma, pero esta vez en cuanto a su estética y como queda reflejada en nuestras reglas. Para ello voy a aprovechar la "propuesta de cambio" que ha realizado un hermano para la inminente reforma estatutaria de nuestra corporación nazarena. Su argumentación es la siguiente:
A propósito del Artículo 13, del Capítulo
Cuarto, por el que “el estandarte representa
simbólicamente a la Corporación allí donde se encontrare y consiste en una
bandera de terciopelo negro, recogida alrededor del asta, ostentando en su
centro el escudo completo de la Hermandad, bordado en sus colores con oro y
sedas.”